Fundado en 1968, el restaurante se consolidó como referente local tras una historia de migración, esfuerzo en Estados Unidos y expansión empresarial que llegó a generar hasta 500 empleos
Con seis décadas de servicio, sabor y arraigo entre generaciones de familias toluqueñas, el restaurante Las Palmas del Sur celebró su 60 aniversario recordando sus orígenes humildes, la experiencia adquirida en Estados Unidos y el trabajo constante que lo ha mantenido vigente frente a la competencia de grandes cadenas nacionales e internacionales.
Durante una conferencia de prensa, el fundador relató que la historia comenzó en 1968, cuando sus tíos iniciaron el negocio en un local más pequeño sobre la misma zona de Abranza. Años después, en 1970, emigró a Estados Unidos con la visión de crecer en el ramo restaurantero.
“Allá empecé desde abajo: fui garrotero, bartender, capitán, gerente. Pasé por todo el ramo del restaurante y de ahí me traje la idea”, compartió.
En Chicago y sus alrededores, junto con su esposa, desarrolló una cadena de restaurantes mexicanos que llegó a operar hasta 15 establecimientos y generar cerca de 500 empleos, principalmente para la comunidad latina. Esa experiencia empresarial fue clave para replicar el modelo en Toluca.
Su meta, explicó, fue crear un espacio cómodo y de calidad para las familias locales, incorporando innovaciones poco comunes en la época, como aire acondicionado y calefacción, además de estándares de servicio más profesionales.
Adaptarse o desaparecer
El empresario reconoció que uno de los mayores retos durante seis décadas ha sido la inestabilidad económica, tanto en México como en Estados Unidos, así como la creciente competencia de grandes franquicias.
“Hay que invertir, mejorar y trabajar mucho para competir. Si no mejoras, te quedas atrás”, afirmó.
Los cambios en menús, costos y servicios han sido constantes. De las primeras carnes al carbón que ofrecían en los inicios, el restaurante evolucionó hasta incorporar productos y tendencias aprendidas en el extranjero, como la introducción de rachera importada, de la que fueron pioneros en la ciudad.
La clave: servicio y capacitación
Para mantenerse vigentes, señaló que la fórmula ha sido clara: capacitar al personal y priorizar la calidad, incluso si el margen de ganancia es mínimo.
“Hay que entrenar a los empleados y mantener la calidad, aunque no haya mucha utilidad. Lo importante es que el cliente regrese”, subrayó.
Asimismo, destacó el papel fundamental de su esposa en la consolidación del negocio, pues ambos cuentan con experiencia operativa en restaurantes y han trabajado hombro a hombro desde el inicio.
Mensaje a las nuevas generaciones
De cara al futuro, el fundador hizo un llamado a las juventudes a emprender con disciplina y constancia, al señalar que la gastronomía es un sector demandante, pero rentable a largo plazo.
“Es mucho trabajo y muchas horas, pero es fructífero. Ojalá los jóvenes tomen nuestros puestos y continúen con estas empresas”, expresó.
A 60 años de su apertura, Las Palmas del Sur se mantiene como un referente de tradición culinaria en Toluca, respaldado por una historia de migración, esfuerzo familiar y compromiso con el servicio.
