Como parte de la reforma judicial estatal, el Tribunal de Disciplina Judicial del Estado de México aprobó los lineamientos que establecen cómo, cuándo y bajo qué criterios se evaluará el desempeño de magistradas, magistrados, juezas y jueces electos durante su primer año de ejercicio.
En entrevista, la presidenta del Tribunal, Maricela Reyes Hernández, explicó que el objetivo central de este modelo de evaluación es garantizar que la impartición de justicia se realice con profesionalismo, ética, eficiencia, transparencia y pleno respeto a los derechos humanos, sin afectar en ningún momento la independencia judicial.
Reyes Hernández subrayó que la evaluación no revisa el criterio jurídico ni el sentido de las sentencias, sino la forma en que se ejerce la función judicial. “No se trata de juzgar resoluciones, sino de asegurar que el servicio de justicia se preste con calidad y responsabilidad institucional”, puntualizó.
Detalló que la evaluación es de carácter técnico, objetiva y verificable, con un enfoque formativo, preventivo y, solo cuando es estrictamente necesario, correctivo. Este modelo busca la mejora continua y la detección temprana de áreas de oportunidad, más que la imposición de sanciones.
El desempeño se mide a través de seis indicadores principales: conocimientos y competencias técnicas; conducta judicial, únicamente cuando existan sanciones firmes; gestión de recursos humanos y materiales; productividad; capacitación y desarrollo profesional; así como la satisfacción de las personas usuarias del sistema de justicia. A ello se suma un examen teórico-práctico elaborado por la Escuela Judicial, enfocado en casos prácticos, ética judicial y derechos humanos.
La información se obtiene mediante la revisión de expedientes, observación de audiencias, encuestas a personas usuarias, entrevistas al personal de los juzgados y análisis estadístico institucional, todo bajo reglas claras, instrumentos definidos y con pleno respeto al debido proceso.
En cuanto a los resultados, la evaluación puede derivar en tres escenarios: satisfactorio con estímulo; satisfactorio con medidas de fortalecimiento, como capacitación; o no satisfactorio, con medidas correctivas. La magistrada enfatizó que estas medidas no son sanciones automáticas, sino herramientas para mejorar el servicio de justicia.
Asimismo, destacó que existen medios de defensa para las personas evaluadas, quienes pueden presentar inconformidades ante la comisión correspondiente o solicitar la revisión ante el Pleno del Tribunal de Disciplina Judicial, garantizando objetividad, transparencia y legalidad.
Finalmente, la magistrada recalcó que será en septiembre de 2026 cuando se tengan los primeros resultados de la evaluación del desempeño de las personas juzgadoras, lo que permitirá contar con un diagnóstico inicial sobre la aplicación de estos nuevos lineamientos y su impacto en la mejora del servicio de justicia en el Estado de México.
